Publicidad y posiciones destacadas

Madrid Interior puede financiar parte de su actividad mediante publicidad, colaboraciones comerciales o posiciones destacadas de empresas y profesionales. Cuando existe una contraprestación económica que afecta a la presencia o visibilidad de una empresa, procuramos que el lector pueda distinguirla de una selección realizada exclusivamente mediante criterios editoriales.

El principio que aplicamos es sencillo: una empresa puede pagar por obtener mayor visibilidad, pero no por modificar los criterios con los que la evaluamos ni por convertir una afirmación comercial en una conclusión editorial.

Qué consideramos contenido comercial

Consideramos comercial cualquier espacio cuya publicación, posición o tratamiento específico dependa directamente de una relación económica con una empresa, profesional o marca.

Dependiendo del formato utilizado en Madrid Interior, esto puede incluir anuncios, espacios patrocinados, contenidos realizados en colaboración con una empresa o posiciones destacadas dentro de determinadas páginas.

La existencia de una relación comercial no implica necesariamente que todo el contenido relacionado con esa empresa sea publicitario. Una compañía puede aparecer en una guía editorial porque cumple los criterios de la selección y, de forma independiente, contratar posteriormente un formato de mayor visibilidad. Cuando ambas situaciones coinciden intentamos mantenerlas diferenciadas.

Cómo identificamos la publicidad

Los formatos comerciales deben poder reconocerse como tales sin que el lector tenga que deducir la existencia de una relación económica.

Formato Cómo lo tratamos Influencia editorial
Anuncio o espacio publicitario Se identifica como contenido comercial o publicidad No modifica nuestras evaluaciones
Posición destacada Se diferencia de las posiciones obtenidas mediante criterios editoriales Compra visibilidad, no una mejor valoración
Contenido patrocinado o colaboración Debe indicarse cuando existe una contraprestación relevante No se presenta como análisis editorial independiente
Mención editorial No requiere relación económica con la empresa Depende de la utilidad y de los criterios del contenido

Este enfoque forma parte de nuestra política editorial e independencia, donde explicamos de manera más amplia cómo separamos las decisiones editoriales de los intereses comerciales.

Qué significa una posición destacada

En determinadas páginas una empresa puede contratar una posición que le proporcione mayor visibilidad frente a otras opciones. Si existe este formato, debe identificarse de forma que pueda distinguirse de la ordenación editorial de la página.

Una posición destacada significa mayor exposición, no que Madrid Interior considere automáticamente a esa empresa superior a las demás.

Por ejemplo, una empresa podría aparecer destacada en una guía y existir al mismo tiempo otras compañías que, de acuerdo con nuestros criterios editoriales, resulten especialmente relevantes para determinados tipos de proyecto.

No modificamos retroactivamente la evaluación de una empresa para justificar una posición comercial.

Lo que una empresa no puede comprar

Una relación económica no permite comprar una conclusión editorial concreta. En particular, el pago por publicidad o visibilidad no debería determinar por sí mismo:

  • una valoración más favorable;
  • la consideración de una empresa como la mejor opción;
  • la eliminación de información relevante para el lector;
  • una modificación artificial de nuestros criterios de evaluación;
  • la presentación como verificado de un dato que no hemos podido respaldar.

Cuando elaboramos selecciones de empresas seguimos los criterios de evaluación definidos por Madrid Interior, independientemente de que alguna de las empresas analizadas mantenga además una relación comercial con el medio.

Publicidad y rankings editoriales

Una de las diferencias que consideramos más importantes es la que existe entre ser seleccionado editorialmente y comprar una posición publicitaria.

Una empresa puede formar parte de una selección porque hemos encontrado suficiente información sobre su especialización, servicios, actividad o experiencia. Otra puede obtener mayor exposición mediante un formato publicitario. Son mecanismos diferentes y procuramos que el diseño y la información de la página permitan reconocer esa diferencia.

Cuando una posición depende de una contraprestación económica evitamos presentarla como si esa ubicación hubiera sido obtenida exclusivamente como resultado de una evaluación comparativa.

Las afirmaciones del anunciante siguen necesitando contexto

La contratación de publicidad no convierte automáticamente en hechos las afirmaciones utilizadas por una empresa para promocionarse.

Expresiones como “líder del sector”, “la mejor empresa de Madrid”, “máxima calidad” o similares pueden formar parte del lenguaje comercial de una marca, pero no pasan a representar la opinión de Madrid Interior simplemente porque aparezcan en una campaña.

La legislación española establece además un marco específico para la actividad publicitaria. Puede consultarse el texto consolidado de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad en el Boletín Oficial del Estado.

Podemos revisar o rechazar publicidad

La existencia de un acuerdo comercial no obliga a Madrid Interior a publicar cualquier mensaje propuesto por un anunciante. Podemos solicitar modificaciones o rechazar materiales cuando consideremos que pueden resultar engañosos, confusos, incompatibles con el ámbito del medio o difíciles de diferenciar del contenido editorial.

También podemos modificar o retirar referencias comerciales cuando una campaña finaliza, cambia la relación con la empresa o detectamos información que requiere revisión. Las modificaciones generales de nuestros contenidos se rigen por la política de actualización y revisión.

Nuestro objetivo es que el lector sepa qué está viendo

Madrid Interior puede combinar actividad editorial y financiación comercial. No consideramos que ambas sean incompatibles siempre que la relación sea comprensible para el lector.

Por eso intentamos que exista una diferencia reconocible entre una empresa incluida por criterios editoriales, una valoración realizada por Madrid Interior y una ubicación obtenida mediante una relación comercial. Esa separación permite financiar el proyecto sin convertir la publicidad en un criterio oculto de recomendación.